Mejor hecho que perfecto

Mejor hecho que perfecto

 

¿Has escrito alguna vez un libro y lo has publicado? ¿Has experimentado la sensación de llevar el timón de todo el proyecto, minuto a minuto? ¿Has sentido que durante los últimos días antes de terminarlo, estás viviendo cosas que saldrán publicadas en sus páginas? De eso va este post… de la vida en directo.

Sucedió pocos días antes de que yo mismo, haciendo un “Juan Palomo” con la publicación de mi segundo libro, decidí que tenía que estar terminado antes de las fiestas navideñas. En aquellas fechas acudí a una reunión convocada por Emprendeterapia en un café de la zona de Pacífico en Madrid. Allí nos juntamos diez personas para hablar de emprendimiento sin tontunas. Y ahí estuvo la clave.

Cuando surge un fenómeno en la sociedad como es el Emprendimiento, el Coaching o la Crianza con apego, en poco tiempo lo hace una industria-gurú que comienza a horadar la idea original del tema en cuestión. Con la idea de Emprender, hemos sufrido una avalancha de triunfadores que dejaron su trabajo de funcionarios y a los dos meses cuentan que estaban ganando siete mil euros al mes. ¿Te suena el cuento? No es “made in China” pero lo parece.

Por eso me gustó Emprendeterapia. Porque es un punto de encuentro en el que quitar la maleza que rodea a la noble misión de sacar un proyecto adelante. Con sus luces y sobre todo sombras, sin filtros de Instagram y exento de mensajes de autoayuda barata.

Allí estaba yo rodeado de gente con ideas que merecen mucho la alegría, cuando escuché decir a una de las anfitrionas de Emprendeterapia, Amaya, que uno de los principales males del emprendimiento es que:

 

«Hay que pasar a la acción»

 

En otras palabras, deshacernos de la “parálisis por análisis” que todo emprendedor tiene y que se fundamenta en leer libros, acudir a cursos, ver vídeos de youtube sobre planes de negocio, producto mínimo viable, buscar un business angel… en definitiva: dejarse gran parte de su colchón económico en ver y escuchar todo lo que tiene que hacer para estar preparado al mil por ciento. Todo ello en las antípodas de “Mejor hecho que perfecto”, frase también escuchada en esta interesante reunión.

Fue entonces cuando me acordé de la historia de mi libro. De cómo hace diez años me convertí en “emprendedor por accidente y sin complejos”. Cuando no había una industria de la banalidad sobre el emprendimiento creada, fui capaz de dar a luz un proyecto en el que hubo mucha más práctica que teoría.

Estaba yo cotizando tan calentito en una empresa aburrida, cuando por una frase que me dijo mi chica en relación a lo mucho que se reía conmigo, terminé creando junto con mi amigo Santi un proyecto llamado: “Monólogo Sapiens”. Comenzó siendo nuestra marca y en muy poco tiempo me permitió ser contratado por Paramount Comedy. Hoy en día ha ido evolucionando y abarca monólogos de stand up comedy, también personalizados para particulares y empresas, charlas de motivación y cursos de formación. Todo ello basado en lo que llevo haciendo toda la vida: contar historias o Storytelling… que le gusta más al SEO.

Nada de esto ha sido sencillo y ten por seguro que habría agradecido algunos consejos para poder encauzar más y mejor un proyecto que, hoy por hoy, es un éxito en todos los sentidos. Me refiero a las ayudas prácticas de verdad, que nada tienen que ver con el “kit para triunfar en 3 meses” que nos venden a precio de saldo después de haber hinchado los precios delante de nuestros ojos como trileros 3.0.

Las ayudas útiles tienen que ver con aplicar criterios comerciales a los negocios. En este caso me refiero a lo complicado que es cambiar una mentalidad que ha estado, como en mi caso, veinte años viviendo de una nómina y dos extras anuales a cambio de regalar las mejores horas de mis días a un empresario caduco.

Ese cambio de paradigma afecta a la relación con el dinero y a la idea honesta de cómo conseguir vender tu producto. Porque sigue siendo mal visto en esta sociedad eso de “ser comercial”, cuando en realidad si no quieres serlo ni aprender técnicas de venta honestas con tu cliente, estás muerto como emprendedor o directamente ni siquiera tu proyecto verá la luz más allá del “formato cuñado” de reunión familiar.

En este viaje en el que me di cuenta que me había convertido en una marca personal con nombre y apellidos, fue cuando descubrí que podía tenía que escribir un libro. Menuda novedad. Lo que me rompió los esquemas era que además podía controlar su publicación, distribución y recibir más del 50% de los beneficios por su venta. Aunque este punto era y es el menos importante.

Para llevarlo a cabo me di de alta en la plataforma KDP de Amazon. A partir de ese momento, ese libro que rondaba mi cabeza desde hacía cuatro años, comenzó a ver la luz al final del túnel. En apenas dos meses había aprendido a usar la plataforma de autoedición de Amazon y me había puesto una fecha de publicación obligada. Es decir, puse mi libro en preventa con su portada y su sinopsis… y yo mismo me obligué a que estuviera publicado en una fecha concreta. Todo eso lo hice con un 30% de libro escrito y el resto en la cabeza. Fue la única manera de luchar contra lo que he mencionado al comienzo con otras palabras: la procastinación del emprendedor.

El efecto que ha tenido publicar el libro no se ha hecho esperar. Ayer se cumplió un mes de su publicación y tras casi trescientos ejemplares vendidos, el mayor beneficio ha venido por la transformación que ha supuesto para mi. Porque es un libro-catarsis en el que no hablo de que “si puedes soñarlo, puedes hacerlo”. Lo que hago es contarte mi historia desde la niñez hasta el momento actual. De cómo el amor fue el motor que me hizo salirme de la vida predeterminada que me tenían preparada para, a través de diferentes decisiones, elegir mi propio camino en el que ahora me encuentro feliz y que para llegar a él, mis armas han sido la osadía, la asertividad y la resiliencia.

Escribir “No soy el típico” me ha hecho rehacer mi titular profesional de Linkedin, conectar con gente maravillosa que me ha descubierto a través de sus páginas y darme cuenta de aquello que siempre se me ha dado bien. Algo que he trabajado durante años y además ha ayudado a mis clientes de forma exitosa: crear historias que influyen, inspiran y conectan con mi audiencia.

De eso hablo en mi libro. Escrito y publicado. Mejor hecho que perfecto.

4 Comments
  • Sonia
    Posted at 08:29h, 05 febrero Responder

    Llegué aquí a través de Patri, que es encantadora a más no poder. Me habló sobre el proyecto Emprendeterapia y me encantó. Ahora te leo a ti y veo que no me equivocaba, que mi pálpito sigue funcionando a las mil maravillas y que he encontrado un sitio y un grupo de gente maravillosa con la que conectar. Mientras espero a que se organice el próximo desayuno, me acabo de comprar tu libro. Seguro que así el tiempo se me pasa más rápido.
    Gracias por compartir tu experiencia y por supuesto, te deseo muchos éxitos Nacho !!

    • admin
      Posted at 11:28h, 05 febrero Responder

      Muchas gracias por tus palabras Sonia. Estamos muy ilusionadas con este proyecto donde compartir y hacer terapia. Estaremos encantadas de verte en próximos desayunos.Y si por la distancia no es posible, te acompañaremos en tu emprendimiento igualmente. Un abrazo enorme

  • Nacho Caballero
    Posted at 10:04h, 08 febrero Responder

    Muchas gracias Sonia por tus palabras. De corazón. Por supuesto también a Patricia, Amaya y Arantxa por confiar en mi para tan noble inauguración. Un abrazo a todoas.

    • admin
      Posted at 10:58h, 08 febrero Responder

      Gracias Nacho. Este proyecto nace con la idea de colaborar entre todos y hacer «terapia de grupo». Nos encanta contar contigo!! Un abrazo

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